El fertilizante adecuado depende de la fase del cultivo y el medio utilizado. Para la fase de crecimiento, usa un fertilizante rico en nitrógeno y que contenga un buen reparto del resto de macro y micronutrientes. En la fase de floración, opta por productos ricos en fósforo y potasio y tengan una menor proporción de nitrógeno. Para cultivos en interior es mejor tirar de fertilizantes líquidos minerales, ya que se suele cultivar en macetas pequeñas, pero para el cultivo en exterior puedes emplear abonos sólidos naturales como el humus de lombriz, el guano de murciélago y aves marinas, la harina de huesos, estiercol, etc. y posteriormente aplicar fertilizantes líquidos para un aporte extra.
En nuestro blog puedes ver artículos relacionados con el humus de lombriz o el guano para poder ampliar la información y saber usarlos de la mejor forma posible en tu cultivo de cannabis.